Cómo plantar Marihuana en exterior – Explicado paso a paso

Existen dos formas de cultivar Cannabis en exterior, una de ellas se realiza en macetas, las cuales se dejan en una terraza y la otra se hace a campo abierto, al más puro estilo guerrillero. Basándonos en este último, vamos a explicar cómo plantar Marihuana en exterior y obtener unos excelentes resultados.

La cría de Cannabis fuera del armario de cultivo está expuesta a muchos factores ajenos cómo la meteorologista, las plagas y por supuesto, los amigos de lo ajeno, los ladrones. Por eso vamos a explicaros todos los trucos que debéis conocer para hacer una buena plantación.

Germinación de las Semillas

Aunque hagamos un cultivo en exterior lo recomendable es germinar nuestras semillas de Marihuana en casa, darles tres o cuatro semanas de crecimiento y entonces llevarlas al exterior para que crezcan de forma natural.

¿Por qué? Es sencillo, las plantas con menos de tres semanas de vida son muy sensibles a los cambios climáticos y a los insectos, por eso es mejor crecerlas un poco en casa para después trasplantarlas al exterior cuando sean un poco más grandes y fuertes.

Puedes aprender cómo germinar correctamente tus semillas de Cannabis desde:

Si no tienes tiempo, ganas o simplemente no quieres hacerlo así, siempre puedes preparar el terreno y plantar directamente tus semillas allí, aunque de esta forma corres peligro de que tus semillas resulten dañadas o no crezcan bien y las pierdas. Pero es tu decisión obviamente.

Recuerda elegir semillas de variedades de Cannabis que se adapten bien a tu zona de cultivo, teniendo en cuenta la humedad y el calor principalmente.

agujero en el suelo

Preparación del terreno para el cultivo exterior

La parte más importante a la hora de plantar Marihuana en exterior es buscar un buen sitio donde hacerlo, dicho sitio debe estar relativamente cerca de nuestro hogar para poder ir a visitar la plantación cuando queramos y suficientemente lejos cómo para que ningún busca-setas, dominguero o senderista encuentre nuestras plantas y nos las robe.

Lo ideal es un sitio apartado de la civilización en mitad de una montaña, protegido por arboles y arbustos pero donde llegue bien el sol, ya que cuanto más sol reciban nuestras plantas mejor crecerán.

Una vez hayamos localizado el sitio lo ideal es no decirle donde está ni tan siquiera a nuestro mejor amigo, cuantas menos personas lo sepan, más seguro será. Debemos cavar un hoyo en el suelo de aproximadamente un metro cuadrado (un metro de fondo por uno de ancho y de largo).

Rellenaremos ese hueco con tierra de buena calidad, la tierra del campo está llena de semillas y por lo generas es poco esponjosa, por eso no sirve. Al usar tierra de calidad comprada en un Grow Shop o Vivero, ayudaremos a nuestra planta a crecer sana y fuerte.

trasplante de cannabis

Trasplante al cultivo de exterior

Una vez tengamos nuestras plantas con una altura decente, es decir cuanto tengan tres o cuatro semanas de vida, las trasplantaremos al exterior utilizando el agujero que previamente habíamos cavado y rellenado con un buen sustrato para el cultivo de cannabis.

Debemos tener en cuenta que la mejor fecha para realizar el trasplante es en primavera (si vivimos en el hemisferio norte). Así que debemos germinar nuestras semillas unas semanas antes de cuando queramos trasplantar en el exterior.

Iremos al lugar elegido para hacer nuestro cultivo de guerrilla y pondremos una planta por hueco cavado, para que pueda desarrollar bien sus raíces y se haga bien grande. Una vez trasplantada, regaremos con generosidad y la dejaremos tranquila unos días.

Es muy positivo poner alguna malla metálica rodeando la planta por los lados, para evitar que pequeños animales accedan a ella y se la coman. También es bueno hacer un circulo alrededor de ella (a unos cuarenta centímetros del tallo) con posos de café.

Los posos de café evitaran que babosas o limacos lleguen a la planta para comérsela, algo que suele ocurrir con mucha frecuencia en las plantaciones de exterior.

Cómo y cuando regar nuestras plantas de Marihuana en exterior

A la hora de plantar Marihuana en exterior debemos tener presente que regar no será una tarea sencilla, por eso es muy positivo buscar un lugar cerca de un arrollo del que podamos coger agua.

Si no existe arrollo alguno, podemos cavar un hueco en la tierra y poner algunos plásticos en el para que cuando llueva se quede agua encharcada ahí. De esta forma tendremos agua a nuestra disposición para el riego.

Si tampoco hicimos eso, estamos jodidos pero aun nos queda el trabajo manual, llevar nosotros mismos garrafas de agua para regar, algo poco recomendable pro el gran trabajo que nos va a suponer.

Debemos regar única y exclusivamente cuando se seque el sustrato y la planta muestre síntomas de sed, hojas algo caídas y/o crecimiento estancado, porque si nos pasamos regando no hay forma de solucionarlo, al estar las plantas directamente en el suelo.

Puedes aprender más sobre cuando regar tus plantas aquí:

Un buen truco para no tener que ir a regar continuamente si aprieta el calor, es enterrar una botella (o varias) junto a la planta, dejando agujeros en su interior y rellenándola de agua. De esta forma irá liberando agua poco a poco hidratando a la planta.

botella enterrada

Preventivos y tratamientos

No hay nada más caótico que plantar Marihuana en exterior, puesto que nuestras plantas estarán expuestas a absolutamente todo tipo de insectos y hongos. Y para evitar perder toda nuestra cosecha, nada mejor que ser prevenidos.

Pulverizar nuestras plantas con repelentes naturales y respetuosos para el medio ambiente cómo el aceite de neem, purín de ortiga o extracto de piretrinas es la mejor forma de tener al os insectos a raya.

Debemos pulverizar nuestras plantas cada quince días sin falta, o los insectos se darán un festín con ellas. Incluso pulverizadas, veremos de forma habitual hojas comidas o picoteadas, es inevitable.

Si el clima es húmedo o si la planta ya ha comenzado a florecer, debemos usar también algún fungicida natural a modo de prevención. La cola de caballo es muy efectiva y respetuosa a la vez, debemos pulverizar con cola de caballo cada quince días.

abono para marihuana

Qué abonos usar al plantar Marihuana en exterior

Ya que estamos haciendo un cultivo totalmente natural donde el sol es nuestro foco, no hay necesidad de utilizar abonos minerales (químicos) en nuestras plantas. Usando abonos orgánicos obtendremos buenos resultados también.

Esparcir un poco de humus de lombriz sobre el sustrato de la planta a partir de la sexta u octava semana de vida en el exterior puede ser muy positivo para aportar un extra de nutrientes cómo el nitrógeno y consolidar el crecimiento.

Cuando la planta comience a formar flores, añadiremos guano de murciélago y té de cascaras plátano (frío obviamente) sobre el sustrato, para aportar un extra de fósforo y potasio y que los cogollos engorden mejor.

Usando estos sencillos abonos BIO ayudaremos a nuestra planta a crecer más sana y fuerte y a ser más productiva. Obteniendo cogollos 100% naturales libres de químicos. Recuerda, no hay mejor sabor que el de la Marihuana natural.

cogollos de marihuana

Cuando cosechar nuestro cultivo de exterior

La cosecha es una tarea importante pues nos permite recoger todos los cogollos de nuestra planta para poder fumarlos a lo largo del largo invierno y el próximo verano. Cada tipo de genética de Cannabis tiene unos tiempos de flora diferentes, aunque a modo general….. :

Las variedades Índicas tienen un ciclo de floración corto por lo que salvo excepciones, deberían estar listas para ser cosechadas a finales mediado o finales de Septiembre. Las más largas, a principios de Octubre.

Las genéticas Sativas tienen un periodo de flora mucho más largo y deben ser cosechadas entre finales de Octubre y finales de Noviembre. Algunas de ellas se van incluso a mediados de Diciembre.

Si consultamos en Internet el tipo de variedad que tenemos, el banco de semillas seguro que ha puesto información sobre la cosecha en exterior, con la que poder orientarnos.

Dicho esto, siempre hay excepciones:

  • Si a nuestras plantas les quedan pocos días para ser cosechadas pero se avecina mal tiempo, no lo duces, cosecha ya y evita las lluvias.
  • Si a los cogollos les falta poco tiempo para ser cortados y vemos movimiento cerca de nuestra plantación, no lo dudes… corta y llévatelo todo. Los ladrones también esperan a que las plantas estén en su punto.
  • Si comienzas a ver aparición de hongos y falta poco para la cosecha, ni lo dudes, cosecha y desecha las partes con hongos.

Una vez hayas cosechado tus plantas, déjalas secar en un lugar seco y sin corrientes de aire, preferiblemente oscuro, hasta que estén bien secos todos los cogollos. Si has traído hojas con tricomas, puedes aprovechar para hacer un buen hachís casero.

Una planta de buen tamaño en exterior puede darnos fácilmente un kilo de Marihuana en cogollos ya secos y limpios. Si la cuidamos bien, podemos conseguir mucho más.

Y poco más hay que contar sobre los cultivos de Cannabis en guerrilla, donde lo que prima es la discreción para evitar que te roben todo tu trabajo. Si quieres añadir algo más a esta guía de cultivo, déjalo en los comentarios.