Oídio, el polvo blanco

El Oídio es un hongo que se puede formar en nuestras plantas de Marihuana y propagarse a una velocidad vertiginosa, pudiendo arruinar todo nuestro cultivo en unas pocas semanas. Es posible prevenirlo y también combatirlo, aunque debemos tener precaución durante los tratamientos.

Desde HierbayHumo.com te vamos a explicar cómo identificar, prevenir y eliminar el Oídio de tus plantas de Marihuana fácilmente. Simplemente dedica los próximos minutos de tu vida a informarte, la información es poder.

Qué es el Oídio y cómo se identifica

El Oídio es una enfermedad que ataca a un gran número de plantas, producido por un hongo del mismo nombre. Se manifiesta en la parte superior de las hojas, la parte visible, ramas y troncos, cubriendo la mayor parte de la planta en poco tiempo con una especie de polvo blanco.

Al mover las hojas podremos ver cómo el polvo se cae, son en realidad esporas del hongo que contagiarán más partes de la planta. Si acercamos la vista veremos que este hongo se forma de una especie de pequeños filamentos o pelos blancos, formando una gran colonia.

El Oídio tarda una semana en hacerse visible, por lo que si detectas Oídio en tus plantas de Marihuana es muy probable que ya estuvieras infectado desde hace bastantes días. Las esporas del hongo Oídio se expanden por el aire.

Peligros del Oídio en plantas de Cannabis

El Oídio es posiblemente uno de los peores hongos que podemos padecer en nuestro cultivo de Cannabis, debido a que es muy tóxico y perjudicial tanto para las plantas cómo para los humanos. Se da principalmente al cultivar Marihuana en exterior, debido a la humedad.hoja con oidio

No debemos fumar nunca ningún cogollo de una planta con Oídio, pues podríamos sin saberlo estar absorbiendo esporas de este hongo. Lo cuál nos causaría una infección pulmonar grave, no es para tomarlo a broma.

Las esporas son prácticamente invisibles, por lo que aunque no veamos Oídio en el cogollo, es posible que tenga miles de esporas alojadas.

Cómo prevenir hongos cómo el Oídio en mi cultivo de Marihuana

La prevención es la mejor herramienta que podemos usar para evitar este tipo de hongo en nuestra plantación de Marihuana. Este hongo se propaga fácilmente en entornos con la humedad media – alta y la temperatura en torno a los quince o veinte grados.

Para prevenir el Oídio debemos pulverizar sobre nuestras plantas cada quince días algún fungicida natural y respetuoso con el medio ambiente, cómo el extracto de cola de caballo por ejemplo.

Debemos evitar incorporar a nuestro cultivo esquejes externos procedentes de amigos, ya que sin saberlo, pueden estar contagiados de Oídio. Este se propagará a nuestras plantas y causará una infección grave en pocas semanas.

Así pues, para prevenir este Hongo tan nocivo no hay nada mejor que mantener la sala de cultivo limpia, no introducir plantas ajenas y utilizar preventivos naturales cada quince días, fungicidas naturales.

planta infectada por hongos

Técnicas para eliminar una infección de Oídio

Si el Oídio ya está en nuestras plantas de Cannabis debemos actuar rápido y con delicadeza. Al mover las hojas veremos que estas tiran polvo blanco, ese polvo es muy nocivo para nuestra salud y además es un infeccioso para las plantas.

Por lo que con mucho cuidado debemos eliminar las hojas con Oídio del cultivo, con delicadeza para que no expandan el polvo blanco que poseen (el hongo). Una vez eliminadas las hojas infectadas, procederemos a limpiar la planta.

Para limpiar la planta podemos usar un fungicida natural cómo la cola de caballo, pulverizando toda la planta con ella. O algún producto químico fitosanitario, estos productos son muy venenosos y no debemos usarlos nunca en floración.

Los químicos tienen un plazo de seguridad que debemos respetar siempre, además son nocivos tanto para la planta cómo para nosotros. Aunque son efectivos, eso también hay que comentarlo.

No debemos olvidar limpiar todo nuestro armario y sala de cultivo con agua y cola de caballo, para eliminar cualquier posible espora que quede por ahí suspendida (que las quedaran a miles).

Y poco más, es recomendable repetir esta operación a la semana y a los quince días, para asegurarnos de que todas las esporas han muerto o continúan inactivas. Si el hongo no se desarrolla más, no habrá problemas con nuestras plantas.