Cómo hacer un lavado de raíces en plantas de Marihuana

El lavado de raíces es la técnica que ayuda a eliminar el exceso de nutrientes y/o sales del sustrato de nuestro cultivo de Marihuana. Se utiliza cuando nuestras plantas muestran algún exceso o carencia, o cuando quedan pocos días para cosechar.

Dada la importancia que tiene el lavado de raíces en los cultivos de Cannabis, te explicaremos en detalle cómo realizarlo de forma correcta para que obtengas todos sus beneficios. Recuerda aplicarlo solo cuando sea necesario.

Qué es y para que sirve un lavado de raíces

Tal y cómo su propio nombre indica el lavado de raíces consiste en limpiar las raíces de nuestras plantas del exceso de nutrientes o sales minerales. De esta forma las plantas pueden continuar su desarrollo solventando los problemas de sobrefertilización o terminando su fase de floración.

El lavado de raíces en plantas de Marihuana sirve para dos cosas:

  • Corregir problemas de carencias o exceso de nutrientes
  • Preparar la planta para el final del ciclo de floración

Es muy habitual que debido al uso de abonos las plantas presenten carencias por déficit o exceso de nutrientes. El déficit puede ser ocasionado por la saturación de otros nutrientes, por ejemplo un sustrato con exceso de calcio puede hacer que nuestra planta no absorba bien el potasio, creando una deficiencia de potasio.

racies de planta de marihanaRealizando un lavado de raíces eliminaremos el exceso de nutrientes, haciendo que nuestras plantas puedan absorber correctamente y en las cantidades adecuadas todos los nutrientes que necesiten.

Cuando quedan pocos días para cortar nuestras plantas (cosecha), también es necesario hacer un lavado de raíces. De esta forma el sustrato quedará sin nutrientes obligando a la planta a consumir los nutrientes que tiene acumulados en el organismo.

Con esto conseguiremos que los cogollos no tengan un mal sabor debido a los abonos, que sean suaves al fumar y presenten un olor y sabor excepcional.

¿Es obligatorio hacer un lavado de raíces en nuestras plantas de Marihuana?

Esto ya depende de cada cultivador y de sus creencias, aunque nosotros recomendamos encarecidamente realizar un lavado de raíces al menos diez días antes de la cosecha cuando hablamos de cultivar Marihuana en indoor, siendo recomendable hacerlo quince días antes.

Si queremos obtener cogollos con buen sabor y que no chisporroteen al fumar debido al exceso de nutrientes que han obtenido del abono, sin duda es necesario realizar un buen lavado al sistema radicular de nuestras plantas.

Para combatir excesos o carencias ya es opcional, existen productos que pueden solucionarlos sin necesidad de realizar un lavado, aunque también es recomendable.

Cuando realizar un lavado de raíces

Hay dos situaciones muy claras durante el cultivo de Marihuana en las que debemos realizar un lavado de raíces para eliminar sales, nutrientes y quelatos no asimilables que entorpezcan la nutrición de la planta.

  • Cuando una planta muestra carencias y con el uso de abono no se solucionen
  • Cuando una planta tenga claros signos de sobrefertilización
  • Cuando queden pocos días para cosechar nuestras plantas de Marihuana

Las carencias se solucionan normalmente añadiendo un poco de abono, pero cuando las carencias han sido generadas por la saturación de sales u otros nutrientes, entonces es inevitable realizar un lavado al cepellón de raíces.

Los casos de sobrefertilización son más evidentes debido a que la planta muestra síntomas muy claros cómo las hojas en forma de garra o unos colores demasiado intensos. Un lavado de raíces nos ayudará a solventar este problema.

Pocos días antes de cosechar los cogollos de nuestras plantas de Cannabis, debemos hacer un lavado de raíces de forma obligada. No importa si hemos usado nutrientes orgánicos o minerales, debemos hacerlo si o si.

técnica de lavado de raices

La mejor técnica para hacer un lavado de raíces

Vamos a explicar cómo hacer un lavado de raíces a plantas de Marihuana de la forma más sencilla que existe, que curiosamente es también la más utilizada. No necesitamos añadir ningún producto limpiador al sustrato, tampoco encimas ni similares.

Bastará con disponer de un lugar con desagüe donde podamos utilizar toda el agua que necesitemos, así que, nada mejor que un plato de ducha para esta labor.

El lavado de raíces consiste en poner la planta en el plato de ducha y regarla con agua no muy fría (tampoco caliente) constantemente. La maceta comenzará a drenar agua por la parte inferior, agua que normalmente saldrá de color amarillento.

Lo ideal es regar la maceta y esperar a que drene el agua, seguir regando una y otra vez hasta que el agua drenada pase del color amarillento a un color transparente. Cuando el agua que sale drenada sea del mismo color que el agua que usamos para regar, ya estará lista.

Solamente quedará esperar un poco a que drene bien todo el exceso de agua y volver a colocar la planta en el armario de cultivo. Esta es la mejor técnica para lavar raíces y además, no precisa de ningún complemento cómo limpiadores de sustrato o encimas.

Si hemos lavado las raíces de nuestras plantas porque vamos a cosechar en unas semanas, debemos tener presente que al estar el sustrato muy humedecido el nivel de humedad del armario de cultivo puede incrementarse notoriamente.

Un buen sistema de extracción de aire y el uso de ventiladores nos ayudarán a mantener la humedad en niveles adecuados (por debajo del sesenta por ciento).

Si hemos realizado un lavado para resolver alguna carencia o exceso, hay que recordar que al hacer el lavado habremos eliminado la mayor parte de nutrientes del sustrato. Por lo que es recomendable regar tras el lavado de raíces con agua y un poco de abono.